Encuentro ecuménico de El Espinar
SOMOS
Cristianos.
Sólo eso.
Llamados por el Maestro a seguirle.
Desde distintas comunidades cristianas.
Son Iglesias hermanas.
Separadas por lo accesorio.
Y unidas en el centro, como radios de rueda confluyentes.
Unidas en Jesús, el Cristo.
Con la voluntad y la necesidad de encontrarnos en El.
Porque creemos que la gloria del Padre es que sus hijos estén unidos.
Sabemos que sólo El tiene el poder de juntarnos olvidando lo que nos separa.
En Taizé ha sido posible. Aquí, ¿por qué no?
Quienes se apunten a este camino,
quienes queráis regar esta semilla
...pasad y sentaos.
jueves, 17 de mayo de 2018
miércoles, 2 de mayo de 2018
Alabando en el camino
Veía el otro día el programa de Calleja en la tele en el que llevó de invitada a India Martínez. Subían una montaña en Nepal y os podéis imaginar el paisaje que podía verse desde allí. Cuando lo estaba contemplando India no pudo reprimir las ganas de cantar. Me sentí identificado porque es también a veces mi expresión.
Y es que en las experiencias profundas que tocan el corazón nos sale espontáneo agradecer, bendecir o alabar de la mejor forma que sabe cada uno.
Amaia este mes nos preparó una oración de alabanza para expresar que siente hoy su fe en Jesús como un camino de alegría que le lleva a dar gracias desde que el día comienza hasta que acaba.
Yo pienso que, siendo objetivos, no siempre es fácil. Cuando las cosas nos van más o menos bien, la fe es más fácil y la alabanza es más sencilla y frecuente. Pero también me acuerdo de las vidas menos afortunadas: vidas con dolor o enfermedades crónicas que van minando la alegría y la esperanza poco a poco; padres sumidos en la angustia de cómo pagar el alquiler antes de ser desahuciados definitivamente; madres que lloran cada noche en silencio para no ser escuchadas por unos hijos a los que apenas puede dar de comer o vestir; vidas en soledad que no reciben palabras ni abrazos; familias que lo han perdido todo en terremotos, inundaciones.....Y tantas otras situaciones que todos conocemos en las que hasta creer se hace difícil. Lo he visto y compartido en personas a las que hemos acogido en Cáritas, personas que preguntan desesperadas dónde está ahora Dios en sus vidas.
Pero aunque es espontáneo el alabar y lo hacemos en nuestras oraciones, lo mismo que pedir o agradecer, creo que nuestro Dios no necesita nuestras alabanzas, es más, creo que le dan igual. La única alabanza que Dios quiere de nosotros es que seamos portadores de su amor dando vida a todo aquél que necesite esperanza para poder seguir caminando. Nuestra simple escucha, nuestro abrazo, nuestra palabra de ánimo, nuestro dinero, nuestro tiempo....para que aquellos a los que la vida les ha escondido el rostro del Padre puedan volver a creer.
Y es que en las experiencias profundas que tocan el corazón nos sale espontáneo agradecer, bendecir o alabar de la mejor forma que sabe cada uno.
Amaia este mes nos preparó una oración de alabanza para expresar que siente hoy su fe en Jesús como un camino de alegría que le lleva a dar gracias desde que el día comienza hasta que acaba.
Yo pienso que, siendo objetivos, no siempre es fácil. Cuando las cosas nos van más o menos bien, la fe es más fácil y la alabanza es más sencilla y frecuente. Pero también me acuerdo de las vidas menos afortunadas: vidas con dolor o enfermedades crónicas que van minando la alegría y la esperanza poco a poco; padres sumidos en la angustia de cómo pagar el alquiler antes de ser desahuciados definitivamente; madres que lloran cada noche en silencio para no ser escuchadas por unos hijos a los que apenas puede dar de comer o vestir; vidas en soledad que no reciben palabras ni abrazos; familias que lo han perdido todo en terremotos, inundaciones.....Y tantas otras situaciones que todos conocemos en las que hasta creer se hace difícil. Lo he visto y compartido en personas a las que hemos acogido en Cáritas, personas que preguntan desesperadas dónde está ahora Dios en sus vidas.
Pero aunque es espontáneo el alabar y lo hacemos en nuestras oraciones, lo mismo que pedir o agradecer, creo que nuestro Dios no necesita nuestras alabanzas, es más, creo que le dan igual. La única alabanza que Dios quiere de nosotros es que seamos portadores de su amor dando vida a todo aquél que necesite esperanza para poder seguir caminando. Nuestra simple escucha, nuestro abrazo, nuestra palabra de ánimo, nuestro dinero, nuestro tiempo....para que aquellos a los que la vida les ha escondido el rostro del Padre puedan volver a creer.
lunes, 2 de abril de 2018
Ha resucitado
Christ is risen...
- He is risen indeed!
“Christ Jesus, light of our hearts, you know our longing, even if at times we only manage to express it by a sigh. Risen from the dead, you come to us unexpectedly, not in a triumphal way, but very humbly. And you invite us to communicate the mystery of this presence around us, you who desire especially to be with those who have no hope, and to give them a new life.” (Prayer by Brother Alois)
Cristo ha resucitado...
-En verdad ha resucitado!
"Cristo Jesús, luz de nuestras corazones, conoces nuestros deseos, incluso si a veces sólo podemos expresarlos con un suspiro. Resucitado de la muerte, vienes a nosotros inesperadamente, no de manera triunfal, sino muy humildemente. Y nos invitas a comunicar el misterio de esta presencia a nuestro alrededor. Tú que deseas estar especialmente con aquellos que no tienen esperanza y darles nueva vida" (oración del Hermano Alois)
- He is risen indeed!
“Christ Jesus, light of our hearts, you know our longing, even if at times we only manage to express it by a sigh. Risen from the dead, you come to us unexpectedly, not in a triumphal way, but very humbly. And you invite us to communicate the mystery of this presence around us, you who desire especially to be with those who have no hope, and to give them a new life.” (Prayer by Brother Alois)
Cristo ha resucitado...
-En verdad ha resucitado!
"Cristo Jesús, luz de nuestras corazones, conoces nuestros deseos, incluso si a veces sólo podemos expresarlos con un suspiro. Resucitado de la muerte, vienes a nosotros inesperadamente, no de manera triunfal, sino muy humildemente. Y nos invitas a comunicar el misterio de esta presencia a nuestro alrededor. Tú que deseas estar especialmente con aquellos que no tienen esperanza y darles nueva vida" (oración del Hermano Alois)
viernes, 30 de marzo de 2018
Cambio de decoración
Durante las semanas pasadas se ha rehecho la decoración de la Iglesia de la Reconciliación. La pared este de la iglesia necesitaba aislamiento, así que aprovechando el momento se decidió repensar el diseño.Los ladrillos de chimenea han sido parte del área alrededor del altar durante los últimos 40 años y las telas durante 20.
Ahora, se han pintado cuadrados en telas con pigmentos naturales, usando más de 30 colores; Expresan la diversidad de aquellos que vienen a orar tres veces al día y nos representan a nosotros y a toda la creación. Las velas se han elevado para que sean más visibles en la distancia.
Ahora, se han pintado cuadrados en telas con pigmentos naturales, usando más de 30 colores; Expresan la diversidad de aquellos que vienen a orar tres veces al día y nos representan a nosotros y a toda la creación. Las velas se han elevado para que sean más visibles en la distancia.
¿Qué os parece? ¿Os quedáis con la decoración de antes o la de ahora? Si queréis dejad abajo vuestros comentarios
sábado, 24 de marzo de 2018
Orando en el desierto
Decoración distinta y diferente llegada en silencio con cantos de fondo. Formas distintas para un nuevo encuentro al final de la cuaresma.
Al final hubo lleno. Me preocupa que en algún momento haya que cambiarse de local por demasiada afluencia. No me imagino orando en bancos orientados hacia el frente como en las iglesias. Se perdería la circularidad del grupo en lo celebrativo, la comensalidad del compartir la Palabra, el ambiente fraterno que se crea, la penumbra que ayuda a la oración y a fijar los ojos en Aquel que es el centro. Siempre nos quedará el suelo enmoquetado y apretujarnos un poco al estilo de la iglesia de la reconciliación en Taizé.
La oración (colgada ya en el archivo de oraciones) giraba un poco en torno al desierto en nuestra historia, en nuestro camino de seguimiento a Jesús, en nuestra relación con Dios. Todos, antes o después, con mayor o menor intensidad o duración, tenemos etapas de oscuridad en las que a pesar de que se pasa mal, porque se mueven todas las tablas bajo tus pies, pueden ser momentos de depuración, de maduración en la fe.
Ahí es donde a veces se dan las oraciones de súplica, como las de Jeremías, Jonás, Job..., porque su historia es también nuestra historia. Nos dice Dolores Aleixandre en uno de sus libros:
"Cuando os asalten el temor o la incertidumbre, cuando os sintáis probados más allá de vuestras fuerzas, cuando os abrumen el cansancio y la duda, no reprimáis vuestras quejas, gritádselas a vuestro Dios, porque es un derecho de los hijos expresarse libremente ante su padre".
Y le suplicaremos que no nos esconda su rostro, que necesitamos su luz en nuestra noche para poder seguir caminando, aunque sea a menudo a tientas, aunque sea con paso cansado.
Y sigue Dolores diciendo: "Pero dejad siempre una puerta abierta al milagro que consigue que las dudas no nos paralicen, que las dificultades no nos hundan, que el dolor no nos endurezca...porque la maravilla más extraordinaria acontece cuando nos atrevemos a fiarnos de que estamos siendo conducidos, cuando nos arriesgamos a caminar con la fe puesta en el que conoce dónde está el norte, y la sombra y el agua. Cuando esperamos de El, confiadamente, el pan que necesitamos cada día".
Os dejo con una oración de Bonhoeffer, letra de un canto de Taizé que ya conocéis:
Dios, reúne mis pensamientos en ti. Junto a ti se encuentra la luz, tú no me olvidas. Junto a ti está el auxilio, junto a ti se encuentra la paciencia. No comprendo tus sendas, pero tú conoces el camino que es el mío.
¡¡¡¡FELIZ PASCUA!!!!
Al final hubo lleno. Me preocupa que en algún momento haya que cambiarse de local por demasiada afluencia. No me imagino orando en bancos orientados hacia el frente como en las iglesias. Se perdería la circularidad del grupo en lo celebrativo, la comensalidad del compartir la Palabra, el ambiente fraterno que se crea, la penumbra que ayuda a la oración y a fijar los ojos en Aquel que es el centro. Siempre nos quedará el suelo enmoquetado y apretujarnos un poco al estilo de la iglesia de la reconciliación en Taizé.
La oración (colgada ya en el archivo de oraciones) giraba un poco en torno al desierto en nuestra historia, en nuestro camino de seguimiento a Jesús, en nuestra relación con Dios. Todos, antes o después, con mayor o menor intensidad o duración, tenemos etapas de oscuridad en las que a pesar de que se pasa mal, porque se mueven todas las tablas bajo tus pies, pueden ser momentos de depuración, de maduración en la fe.
Ahí es donde a veces se dan las oraciones de súplica, como las de Jeremías, Jonás, Job..., porque su historia es también nuestra historia. Nos dice Dolores Aleixandre en uno de sus libros:
"Cuando os asalten el temor o la incertidumbre, cuando os sintáis probados más allá de vuestras fuerzas, cuando os abrumen el cansancio y la duda, no reprimáis vuestras quejas, gritádselas a vuestro Dios, porque es un derecho de los hijos expresarse libremente ante su padre".
Y le suplicaremos que no nos esconda su rostro, que necesitamos su luz en nuestra noche para poder seguir caminando, aunque sea a menudo a tientas, aunque sea con paso cansado.
Y sigue Dolores diciendo: "Pero dejad siempre una puerta abierta al milagro que consigue que las dudas no nos paralicen, que las dificultades no nos hundan, que el dolor no nos endurezca...porque la maravilla más extraordinaria acontece cuando nos atrevemos a fiarnos de que estamos siendo conducidos, cuando nos arriesgamos a caminar con la fe puesta en el que conoce dónde está el norte, y la sombra y el agua. Cuando esperamos de El, confiadamente, el pan que necesitamos cada día".
Os dejo con una oración de Bonhoeffer, letra de un canto de Taizé que ya conocéis:
Dios, reúne mis pensamientos en ti. Junto a ti se encuentra la luz, tú no me olvidas. Junto a ti está el auxilio, junto a ti se encuentra la paciencia. No comprendo tus sendas, pero tú conoces el camino que es el mío.
¡¡¡¡FELIZ PASCUA!!!!
domingo, 4 de febrero de 2018
Esta vez lo tenemos cerca...
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