SOMOS



Cristianos.
Sólo eso.
Llamados por el Maestro a seguirle.
Desde distintas comunidades cristianas.
Son Iglesias hermanas.
Separadas por lo accesorio.
Y unidas en el centro, como radios de rueda confluyentes.
Unidas en Jesús, el Cristo.
Con la voluntad y la necesidad de encontrarnos en El.
Porque creemos que la gloria del Padre es que sus hijos estén unidos.
Sabemos que sólo El tiene el poder de juntarnos olvidando lo que nos separa.
En Taizé ha sido posible. Aquí, ¿por qué no?

Quienes se apunten a este camino,
quienes queráis regar esta semilla
...pasad y sentaos.




martes, 4 de noviembre de 2014

El Dios que respiramos

El pasado viernes nos juntamos por primera vez este curso.
Caras nuevas...Todo a punto...Silencio...Empezamos.
La idea de fondo de la oración era el Dios Amor que habita cada momento y cada espacio. Y el salmo inicial era un canto de alabanza y agradecimiento por ello.

Antes de escribir esta entrada ojeaba un poco el blog y me he dado cuenta de que han desaparecido algunos enlaces de la sección de vídeos porque los han retirado.
Y como uno hace referencia al salmo que leímos, lo he rescatado para todos.


       Aliento de Dios
                                                                                         


¿Lo has visto? ¿A que mola?
Sin comentarios para no estropearlo.

Después tuvimos un ratito de charleta espontánea en el que nos conocimos un poco más y compartimos un poco lo que nos llevó esa tarde a ese trocito de Taizé que nos reúne cada mes.
¡Una bendición escuchar lo que a cada uno le sale del corazón!
Y seguro que Dios estaba feliz.



martes, 7 de octubre de 2014

Curso 2014-2015

Bienvenidos a todos a un nuevo curso de encuentros de amigos de Taizé.

Nos hemos reunido ya para preparar este nuevo año y os mando las fechas en las que nos juntaremos:

31 Octubre
28 Noviembre
19 Diciembre (3º viernes)
30 Enero
27 Febrero
27 Marzo
24 Abril
29 Mayo
26 Junio

Ya sabemos quién las prepara y sólo os pedimos vuestra colaboración en su celebración.
Nos planteamos el tema del silencio a la entrada de la oración (en escaleras y capilla), como en Taizé, para meternos rápidamente en ambiente.
La puntualidad, por respeto a los que ya están concentrados en la oración.
El rato de compartir y presentarnos tras la oración, como acogida de los nuevos y como momento distendido de encuentro, Se evitarán los debates si surgiesen, porque no creemos que sea el ámbito propicio, y se pospondrán para la calle.
Los avisos se harán al final de la tertulia, y sólo al acabar ésta (justo antes de levantarnos), para no cortar el rollo de la misma.

Se incluyeron el año pasado nuevas secciones en el blog. Las tenéis a la derecha: Noticias de Taizé, Cantos de Taizé, y se metieron más vídeos y canciones interesantes.

Pues nada, que ya mismo empezamos. Id calentando motores.

martes, 1 de julio de 2014

Último encuentro del curso

Última oración del presente curso, poquita gente pero no por ello ha dejado de ser importante el encuentro. Juntarnos en torno a Dios siempre es...agradable y el viernes, cómo no, también lo fue. Acompañados de una preciosa oración nos ponemos en manos del Padre y nos abandonamos a su presencia. Se nos presenta un pasaje del evangelio ante el que hay que dejar de respirar, pensar... y dejarse llevar por él:  Marcos 4, 35-41.

Muchas veces, demasiadas, hemos estado en esa barca, en medio de fantasmagóricas olas, moviéndose la embarcación como una mota de polvo en un vendaval; el miedo nos atenaza, nos oprime el pecho y no podemos respirar...el siguiente segundo no acaba de llegar...todo se vuelve oscuro y nuestros miedos se convierten en amo y señor de todo lo que somos. Él está con nosotros, acurrucado en la proa del bote, hecho un ovillo, pero sus ojos nos miran y su sonrisa, cual oasis en un desierto infernal, nos reconforta. Nuestros ojos se encuentran con su mirada y sentimos una paz...como la de un aprobado ante la última oportunidad. Levanta sus brazos y alza la voz...¡¡Viento, cállate!!.

Todo es paz... Ha pasado lo peor...Debemos de confiar en el amor del Padre-Madre...Esa confianza hay que trabajarla para que fluya, cual nuevo idioma. Con el paso del tiempo, la esperanza se transforma en camino haciendo realidad el encuentro con el Padre día a día...

Las canciones de la oración: "Nada te turbe", "Ubi caritas", "El Señor te restaura"...nos alegraron la tarde y terminamos entre museos disfrutando de la cháchara y la siempre agradable compañía.

Tú eres el camino que busco, la vida de verdad...
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            Eleder

jueves, 19 de junio de 2014

Renovarse o morir

ESTANCADOS
José Antonio Pagola

17/06/14.- El Papa Francisco está repitiendo que los miedos, las dudas, la falta de audacia... pueden impedir de raíz impulsar la renovación que necesita hoy la Iglesia. En su Exhortación “La alegría del Evangelio” llega a decir que, si quedamos paralizados por el miedo, una vez más podemos quedarnos simplemente en “espectadores de un estancamiento infecundo de la Iglesia”.
Sus palabras hacen pensar. ¿Qué podemos percibir entre nosotros? ¿ Nos estamos movilizando para reavivar la fe de nuestras comunidades cristianas, o seguimos instalados en ese “estancamiento infecundo” del que habla Francisco? ¿Dónde podemos encontrar fuerzas para reaccionar?
Una de las grandes aportaciones del Concilio fue impulsar el paso desde la “misa”, entendida como una obligación individual para cumplir un precepto sagrado, hacia la “eucaristía” vivida como celebración gozosa de toda la comunidad para alimentar su fe, crecer en fraternidad y reavivar su esperanza en Cristo.
Sin duda, a lo largo de estos años, hemos dado pasos muy importantes. Quedan muy lejos aquellas misas celebradas en latín en las que el sacerdote “decía” la misa y el pueblo cristiano venía a “oír” la misa o “asistir” a la celebración. Pero, ¿no estamos celebrando la eucaristía de manera rutinaria y aburrida?
Hay un hecho innegable. La gente se está alejando de manera imparable de la práctica dominical porque no encuentra en nuestras celebraciones el clima, la palabra clara, el rito expresivo, la acogida estimulante que necesita para alimentar su fe débil y vacilante.
Sin duda, todos, pastores y creyentes, nos hemos de preguntar qué estamos haciendo para que la eucaristía sea, como quiere el Concilio, “centro y cumbre de toda la vida de la comunidad cristiana”. Pero, ¿basta la buena voluntad de las parroquias o la creatividad aislada de algunos, sin más criterios de renovación?
La Cena del Señor es demasiado importante para que dejemos que se siga “perdiendo”, como “espectadores de un estancamiento infecundo” ¿No es la eucaristía el centro de la vida cristiana”. ¿Cómo permanece tan callada e inmóvil la jerarquía? ¿Por qué los creyentes no manifestamos nuestra preocupación y nuestro dolor con más fuerza?
El problema es grave. ¿Hemos de seguir “estancados” en un modo de celebración eucarística, tan poco atractivo para los hombres y mujeres de hoy? ¿Es esta liturgia que venimos repitiendo desde hace siglos la que mejor puede ayudarnos a actualizar aquella cena memorable de Jesús donde se concentra de modo admirable el núcleo de nuestra fe?                                      

domingo, 1 de junio de 2014

Quitando losas

Estuvimos poquitos este viernes de mayo. Quizá empieza a pesar el curso y andamos liados en mil cosas. Pero a algunos Alguien nos llevó a esa capilla en la que una vez al mes descansamos de la fatiga del camino. También sé que algunos históricos de nuestros encuentros, a miles de kilómetros de distancia buscaban una iglesia para unirse en espíritu esa tarde a nuestra oración.
Además nos visitó gente nueva, buscadores, como somos todos, ávidos de descubrir fuentes nuevas que apaguen nuestra sed.
A través de unas lecturas hicimos escucha de lo que el Resucitado puede cambiar nuestras vidas. Dejamos un rato de silencio para tratar de oír lo que Él nos susurra al oído y luego dejamos un espacio para compartir nuestra oración con los demás.
Este último compartir no a modo de reflexión o de pensamiento que se expone ante los demás (se lo trataba de explicar así el viernes a una persona al final de la oración) sino como oración personal que hago en alta voz y que comparto con los otros. Y por lo tanto su expresión será el reflejo de a quién me dirijo: "Yo Padre quiero poner en tus manos esta tarde...", "Te doy gracias Padre por...", "Gracias Jesús por..." o expresiones similares. Y no, como a veces oímos en algunos grupos: "Yo pienso que..", "A mí me parece...", o incluso "Yo siento que...", porque sí comparten opiniones, incluso sentimientos, pero olvidan que estamos orando y es a Él a quien nos dirigimos.

Escogimos esta vez el relato de la visita al sepulcro. Y esa historia es también nuestra historia. Somos como esas tres mujeres que se acercan al sepulcro, tristes, después de que han matado a su Maestro y con Él la ilusión y la esperanza que les había traído. También como ellas nos preguntamos de forma figurada: ¿quién nos descorrerá la losa? Quién nos ayudará a pasar de nuevo de la muerte a la vida. Quién nos devolverá la ilusión que un día encontramos en Jesús y su palabra. Quién nos traerá de nuevo la ilusión por construir un Reino que tantas veces hemos intentado. Quién nos hará recuperar la confianza en una Iglesia anquilosada y alejada del verdadero espíritu de Jesús. Quién nos contagiará su fuerza, su esperanza, su confianza en que es posible cambiar las cosas y cambiar nuestro corazón. Quién nos devolverá el sentido de nuestras vidas.
Correr las losas pesadas de nuestro presente o nuestro pasado...

Pero entonces, es la palabra del ángel, como la de Jesús, la que resuena como un eco:
                                               "No tengáis miedo"

El miedo es lo contrario a la fe. Atrapa. Esclaviza. Inmoviliza.
Pero a veces es difícil salir de él...

Necesitamos sentarnos juntos, al calor de su memoria y sus palabras, y decirle "quédate con nosotros porque anochece". Y reconocerle en el pan y la Palabra compartidas.
Por eso nos juntamos cada mes, porque creemos que Jesús está vivo cuando dos o más nos reunimos en su nombre.





lunes, 26 de mayo de 2014

¿Francisco tratando de redefinir el papado?

           
            Firma de una histórica declaración de unidad por católicos y ortodoxos




(...) "Tengamos el coraje de entender la Iglesia como un diálogo con todos los hermanos en Cristo, para encontrar una forma de ejercicio del ministerio propio del Obispo de Roma que, en conformidad con su misión, se abra a una situación nueva, y pueda hacer, en el contexto actual, un servicio de amor y comunión reconocido por todos". (...)