SOMOS



Cristianos.
Sólo eso.
Llamados por el Maestro a seguirle.
Desde distintas comunidades cristianas.
Son Iglesias hermanas.
Separadas por lo accesorio.
Y unidas en el centro, como radios de rueda confluyentes.
Unidas en Jesús, el Cristo.
Con la voluntad y la necesidad de encontrarnos en El.
Porque creemos que la gloria del Padre es que sus hijos estén unidos.
Sabemos que sólo El tiene el poder de juntarnos olvidando lo que nos separa.
En Taizé ha sido posible. Aquí, ¿por qué no?

Quienes se apunten a este camino,
quienes queráis regar esta semilla
...pasad y sentaos.




viernes, 10 de abril de 2020

jueves, 19 de marzo de 2020

En sus manos

El último viernes de febrero María nos preparó el encuentro y en la oración de alabanza final dijimos: "En tus manos ponemos toda nuestra vida".

Es probable que con los años sientas progresivamente la vulnerabilidad en tu vida.....sobre todo si acumulas años. Puede que sea en tu salud porque se va deteriorando y no sabes cómo amanecerá mañana. Quizá en tu trabajo, que antes era fijo y ahora no sabes cuánto durará. O puede que simplemente te sientas vulnerable cuando te agobian los telediarios con el cambio climático y las borrascas destructivas y las olas de calor; o la crisis económica y la amenaza de recesión....porque no sabes si todo eso te podría afectar.
Desde hace unas semanas vivimos en el miedo del contagio de un virus que podría ser muy agresivo. Estamos confinados en nuestras casas confiando en detener su propagación. Nos prohibimos dar la mano, besarnos o abrazar. No podemos pasear, salir a hacer ejercicio, ir al cine, ir de compras, viajar,...Y ahora echamos de menos todo eso que antes ni siquiera apreciábamos.
El coronavirus nos ha mostrado la fragilidad de nuestra salud y con ella la vulnerabilidad de nuestras vidas.

Y ante nuestra debilidad miramos a Jesús de Nazaret, cuya vida acaba asesinada como consecuencia de su vida, y cuyos últimos momentos en el huerto son de miedo y fragilidad. Sin embargo, al final, acaba gritando: "En tus manos encomiendo mi espíritu".

Nosotros también hoy queremos poner nuestras vidas en sus manos. Nos creíamos invencibles, autosuficientes, sanos, estables...Pero hoy vemos que somos vulnerables y que sólo podemos abandonarnos en quien es más grande que nosotros. En ese amor infinito que está detras de cada vida y en el que hoy queremos descansar.

P.D.: Si hay dudas lease Romanos 8, 35-39.




                                         

domingo, 2 de febrero de 2020

Sembrar sin controlar

Acabamos de celebrar la Navidad y ya hemos despedido febrero. Pasa el tiempo y pasa la vida, que no siempre apreciamos.
A veces hay vida oculta, en la sombra, enterrada...a la espera de ver la luz. Leíamos el evangelio en la ultima oracion que Amaia preparó, donde se nos habla de un labrador que siembra, y la semilla germina y va creciendo sin que él sepa cómo. La vida que crece oculta, aunque no la veamos,...sin que sepamos cómo...
Nos empeñamos en controlar nuestras vidas tratando que nada escape a ese control, teniendo atado todo lo que podemos, pero no entendemos que hay una vida que brota detrás de las cosas, con su propio curso, ajena a nuestros planes...pero que no se detiene....vida que nos habla de Dios.

Ayer Dios nos regaló vida, a mi familia. El puso en nuestro camino una vida nueva,... un niño para apadrinar en Uganda. Un miembro de Compassion, una ong de lucha contra la pobreza infantil, nos ofreció apoyar la vida de Abraham, un niño de 2 años, de ojos grandes, que quiere tener el mismo futuro que cualquiera de nuestros hijos. (Curiosamente tenemos una hija llamada Sara). Quién sabe si posibilitemos que este niño sea un gran patriarca para su pueblo.

Me acordaba del sembrador que planta la semilla y, sin él saber cómo, ésta crece y da fruto. Así pienso en Abraham. Dios ha querido que seamos sus brazos largos en este momento para "regar" una vida a distancia, y que, escapando a nuestro control, El sostendrá en sus manos.

Podemos cambiar la mirada y ver nueva vida que brota....


jueves, 26 de diciembre de 2019

Feliz Navidad


Solo silencio para contemplar el portal de Belen...y que cada uno ponga los personajes.

lunes, 9 de diciembre de 2019

Si hubieras estado aquí....

Nuevo encuentro con problemas logísticos. Mea culpa. Me dieron la llave y ni lo recordaba. Debo pedir perdón a Eleder que se ofreció voluntario para ir a por ella y gracias a él tuvimos oración.
Creo que fue provechosa (¿cuándo no lo es?). Fue preparada con mimo y salpicada con canciones escuchadas que me parece que ayudan, más que cantar, a centrarte y a acompasar tu corazón con en el de Dios.
Tema de este mes: los ritmos de Dios. Evangelio: la muerte de Lázaro. Lectura: comentario de Dolores Aleixandre. Nuestra teóloga de cabecera pone el acento en el ritmo y los tiempos de Jesús, que se retrasa dos días tras saber que su amigo Lázaro ha muerto. E incluso se alegra de no haber estado "para que crean". Marta y María coinciden: "Si hubieras estado aquí, no habría muerto"
La protesta de las hermanas del difunto es nuestra protesta y la de todos aquellos que esperan un cambio en su situación, un milagro en su angustia, la presencia concreta de Dios en sus vidas.
Pero el milagro parece no llegar nunca y a menudo ni siquiera notamos su presencia.
¿Por qué tardas tanto en llegar Jesús?
Si os acordáis, es una prolongación del grito del mes pasado con los discípulos en la barca.
D.Aleixandre nos propone por boca de Marta:
"Dejad que sea otro quien mida vuestros tiempos, ritmos y compases. Recordad que él llega a tiempo pero a su tiempo, no al vuestro. Y tendréis que ser pacientes y convertir vuestra prisa en espera...
(...) No temáis permanecer a su lado junto a las tumbas de vuestro mundo, unid vuestro llanto al suyo allí donde parece que la muerte ha puesto ya la última firma y gritad vuestra rebeldía ante su dominio.
Pero creed también en la fuerza de la compasión  y de la insensata esperanza. Cuando yo esperaba junto al lecho de Lázaro, el vino a destiempo, a la hora tardía en que creíamos no necesitarle. Y el que no llegó a tiempo para curar a mi hermano, ordenó retirar la piedra del sepulcro, pronunció su nombre y le ordenó con su poderosa voz: ¡Lázaro sal fuera!
Y todos supimos entonces que la ultima palabra la tenía aquel hombre en quien habitaba el poder de vencer a la muerte.
Atreveos a jugar con él el juego de sus retrasos y de sus des-tiempos. Apostad fuerte por la Palabra que os asegura que en él está la resurrección y la vida de todos los lázaros olvidados".


                                         Confía en Él, no tengas miedo.
                                La paz de Dios mantendrá vuestros corazones.